LP21“Estamos en marzo, pero yo siento que ya fuera julio. El lunes ya me parece jueves y, a veces, de la otra semana.” ¿No han escuchado ustedes cada vez más expresiones como esa: un lunes ya convertido en jueves por el cansancio con el que estamos viviendo la situación en Venezuela? Yo la oigo con frecuencia.

Si, el cansancio de la cola de cada día, sumado al escaso transporte colectivo, la inflación con sus diversos índices que no duran una semana, las noticias cada vez más frecuentes sobre eventos violentos y agregue toda la lista que usted tiene. Todo se va acumulando y se convierte en una carga pesada que llevamos en nuestras espaldas. Como dice el padre Trigo s.j. en su libro “¿Cómo vivimos los venezolanos nuestra situación?” (Centro Gumilla, 2015), hay gente que vive en permanente estado de trance (de lado y lado). No hay conversación que en los estratos populares y estratos medios no comience o termine con algún comentario sobre “la mala situación”. Por eso el lunes ya tenemos el cansancio del jueves y, cuando llega el jueves, ya estamos agotados.

Sin embargo, esa no es la única manera de vivir hoy la situación. Se puede aligerar la carga sin pasarse a la actitud del avestruz, escondiendo la cabeza y diciendo que todo está bien. También Trigo s.j. nos dice que se puede mantener la cotidianidad, uno puede abrirse lo que él llama la polifonía o, para decirlo en términos de las herramientas de mi morral, puede uno ponerse la mirada en 3D (ampliada, desprejuiciada y amorosa) que permite que uno vea las bondades del otro, lo bueno que estoy segura tiene todo el mundo. “Vivir alternativamente ya”, nos dice Trigo (p.28), frase que interpreto como trata a los otros como quisieras ser tratado, dar la sonrisa que esperarías recibir, no desperdiciar oportunidades de hacer el bien -lo cual da muchos dividendos y no hay que esperar el número de cédula para hacerlo-, entrar en la ART (Asociación de Recogedores de Toallas), porque hay muchos venezolanos queriendo “tirar la toalla”, asumir lo que me toca, sonreír frente al espejo para contagiarme de mi misma… Nada de esto reduce la inflación, pero, ¡me dispone mejor para el día!

Creo que por ahí va la cosa. Tener cable a tierra, pero, mirando el horizonte, levantando la cabeza -dejar de mirar las bolsas de supermercado que la gente lleva y levantar la vista-, tener rayos X para detectar la vitalidad de muchos héroes anónimos que no pregonan que son héroes y sin embargo, existen, como esos maestros que a pesar de los riesgos que hoy supone ir a ciertas escuelas perseveran; poder atravesar las paredes de tantas casas en donde hay unas madres que luego de pasar la noche esperando el agua, son capaces de levantarse a hacer el desayuno de manera creativa -sustituyendo los alimentos de siempre por otros- y pese a esto, ¡no se olvidan de bendecir a sus hijos! Suelo preguntar en los cursos para madres cuántas de ellas dan la bendición a sus hijos y casi prácticamente todas levantan la mano; claro, eso es menos llamativo que los disparos de las bandas, por eso no lo percibimos.

Y para terminar, con los Médicos Sin Fronteras he aprendido que el término de “sobreviviente”, cuando se habla de víctimas de la violencia, no debe verse como despectivo: supone que a pesar de todos estamos vivos, que hemos sorteado las miles dificultades de esta situación, que merecemos premios y no descalificaciones. Cuando escuché esa interpretación mucha gente que conozco se agrandó ante mis ojos: estoy rodeada de muchos sobrevivientes, por lo cual los admiro y me inspiran.
Esta columna debe salir el viernes, por ello espero usted se sienta con la energía de este viernes y no con el cansancio del viernes de la próxima semana.

Ultima cosa, lo anterior no significa que no esté sensibilizada ante los hechos de Tumeremo, por el contrario, estoy escandalizada: las escuelas están cerradas y la gente indignada. No es broma decir que en los pueblos mineros, “No todo lo que brilla es oro”, pero de este tema escribiremos otro día. Por hoy, mi solidaridad con los familiares de esos mineros.


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Joven emprendedor, creo en Dios y sus promesas, programador, apasionado por las tecnologias y Fundador de Empresario Virtual, poeta http://www.empresariovirtual.org Mil Palabras!