Todos somos hermanos
En los numerosos talleres y conferencias que en estos años he dado a miles de educadores por toda Venezuela, he incorporado la siguiente parábola, como un aporte a superar la extrema polarización y el desencuentro que estamos viviendo:
“Un viejo maestro preguntó a sus discípulos si alguno le podía decir cuál era el preciso momento en que terminaba la noche y comenzaba el día.
-¡Cuando ya podemos distinguir a lo lejos un perro de una oveja! –afirmó con decisión uno de los discípulos.
El viejo maestro negó con su cabeza.