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Resumen de ideas clave

  • La educación popular se basa en la pedagogía del cuidado, incluyendo el cuidado de la persona y la equidad de género.
  • En medio de esta covid-dianidad, el cuidado personal (uso de mascarillas y guantes) ha sido también un descuido hacia nuestra casa común, ya que estos insumos son lanzados a las aceras y las calles.
  • En los objetivos de la Agenda 2030 de la UNESCO, se pide pasar de esas escuelas transmisores de conocimientos a una escuela donde se aprenda a «ser» y a «convivir».
  • Vivimos en un mundo que avanza en la ciencia y la tecnología, pero también el descuido de ellas se hace evidente cuando no hay equidad en cuando al acceso a estos avances.
  • El saber cuidar ha de ser un baluarte en las escuelas de hoy. Enseñar a saber cuidarnos y cuidar el entorno.
  • Sin una enseñanza del cuidado, se cultivan personas sin sentido de pertenencia en cuanto al entorno, a lo público, a los pobres, y a los más necesitados.
  • El cuidado constituye un nuevo paradigma que trata de emerger en todo el mundo. «Cuando amamos cuidados, y cuando cuidamos amamos».
  • La pedagogía de Fe y Alegría es una pedagogía del amor, así lo dictamina nuestro corazón. Esta premisa debe ser la base de la educación popular.
  • Lo que nos hace verdaderamente humanos, es el cuidado. Una escuela que enseña sobre el cuidado, es una escuela que forma humanos.
  • El cuidado en las escuelas se remite principalmente desde la gestión.
  • Para la gestión del cuidado, podríamos ubicar un plano cartesiano: en el eje Y (vertical) se ubica el máximo control y menos control, y en el eje X (horizontal) se ubica el máximo de amor y mínimo de amor. A partir de allí ubicamos ciertas habilidades de los líderes educativos.
  • A partir de la citada analogía, el verdadero líder debe ubicarse en un máximo de amor y un mínimo de control, para dar oportunidad al otro en la construcción de una escuela de cuidado.
  • El cuidado debe ser asumido como una categoría integral, por lo tanto en las escuelas de cuidado esta dimensión se articula desde lo transdisciplinar y pedagógico.
  • Los docentes, bajo la dimensión de cuidado, deben ser como la madres: atender el cuidado desde la salud, lo alimentario, lo ético, lo moral; y desde allí, enseñar a cuidar.
  • La ética del cuidado es un concepto que comprende al ser humano como un ser relacional, no es un ser en solitario sino en contexto bidimensional.
  • Desde esta ética del cuidado, los contextos del otro deben ser respetados y abordados de forma equilibrada.
  • La alteridad es una premisa fundamental en la ética del cuidado, es decir, tener en consideración al otro desde tus sentimientos y emociones.

Existen tres niveles de la ética del cuidado:

  1. Los seres humanos tienen atención al «yo» para la supervivencia, es decir, el cuidado propio.
  2. Se hace una conexión entre el «yo» y los «otros», mediante los conceptos de responsabilidad y atención a los demás. Acá debemos posicionarnos los educadores.
  3. Cuando en el cuidado incluye el «yo» y los «otros» desde una responsabilidad compartida.

Para una escuela de cuidado se plantean cuatro estrategias:

  1. MODELAR. La pedagogía del cuidado requiere que modelemos como actores de cuidado y cuidadores. A los estudiantes hay que darles modelos del cuidado. ¿Hasta qué punto somos modelos de cuidado para nuestros estudiantes?
  2. DIALOGAR. Muy relacionada con la pedagogía de la educación popular, ya que hablamos del diálogo de saberes y diálogo cultural. Los docentes cuidadores debemos ser dialógicos con los estudiantes cuidados y con los demás actores del centro educativo.
  3. CONFIRMAR. Es cuando reconocemos el «yo» mejor de la otra persona. Debemos aprender a reconocer y confirmar lo mejor del otro.
  4. PRACTICAR. Se aprende a cuidar a través de la experiencia de cuidar.
  • Hay una categoría muy ligada al cuidado: el amor. Otras categorías que se suman son el control y el poder. Dimensiones que bien pueden convertir al cuidado en un aspecto negativo si no se manejan desde el amor.
  • Desde el proceso enseñanza y aprendizaje se presentan tres propuestas para construir escuelas de cuidado:

El cuidado como eje temático articulador. Los maestros/as debemos planificar de forma articulada. Se puede planificar por ejes temáticos o por áreas del saber, integrando el tema del cuidado desde un alcance de competencias.

El aprendizaje servicio. Formular proyectos de aprendizaje de servicio a la comunidad, que deben guardar relación con los contenidos curriculares. De esta forma el estudiante comienza a entender el entorno y, conociéndolo, se apunta en el tema de «cuidarlo», lo cual se manifiesta en acciones para mejorar algún aspecto de la comunidad. Esto es fundamental en la pedagogía de la educación popular.

Acciones de cuidado. Se busca promover la gratitud, el autoconocimiento, la comunicación acertivo, los valores.

Algunas palabras para el cuidado compartido: te amo, te quiero, te necesito, perdóname y gracias.

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