{"id":756,"date":"2014-06-30T15:19:59","date_gmt":"2014-06-30T15:19:59","guid":{"rendered":"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/?p=756"},"modified":"2014-07-01T14:18:36","modified_gmt":"2014-07-01T14:18:36","slug":"calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/","title":{"rendered":"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-757 size-full\" src=\"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg\" alt=\"images\" width=\"257\" height=\"196\" \/><\/a><\/p>\n<p>Impulsar una educaci\u00f3n de calidad requiere directivos y docentes distintos y, por ello, la necesidad de formarlos. Los centros educativos se parecen mucho a sus directivos. Un director o directora din\u00e1micos, creativos, llenos de ilusi\u00f3n, que aman la educaci\u00f3n, ponen la escuela en movimiento e impulsan la experimentaci\u00f3n, la creaci\u00f3n, la innovaci\u00f3n permanente, la b\u00fasqueda continua de la calidad. Un director o directora\u00a0 rutinarios, sin ilusi\u00f3n, que se refugian en su oficina y s\u00f3lo se ocupan de los papeles, generan rutina, desmotivaci\u00f3n, educaci\u00f3n de muy baja calidad.<\/p>\n<p>En cuanto a los educadores, un buen maestro o profesor es la principal loter\u00eda que le puede tocar en la vida a grupos\u00a0 de\u00a0 ni\u00f1os, ni\u00f1as o j\u00f3venes. As\u00ed como un mal educador puede ser una verdadera desgracia para\u00a0 numerosos\u00a0 alumnos. El educador puede\u00a0 suponer la diferencia entre un pupitre vac\u00edo o un pupitre lleno, entre un malandro o un joven trabajador y responsable, entre una vida vac\u00eda y hueca o una vida con sentido.<\/p>\n<p>Por otra parte, es tambi\u00e9n evidente que, en estos tiempos de cambio permanente en que los conocimientos nos vienen como los yogures, con fecha de vencimiento, ser educador implica necesariamente \u00a0vivir\u00a0 en formaci\u00f3n. \u00a0El docente que ha dejado de aprender, se convierte en un obst\u00e1culo para el aprendizaje de sus alumnos. Hay docentes que, con su pr\u00e1ctica educativa, no s\u00f3lo no provocan las ganas de aprender, sino que las matan.<\/p>\n<p>Si nadie puede ense\u00f1ar a aprender si ha perdido el inter\u00e9s por seguir aprendiendo siempre, hay que privilegiar la \u00a0formaci\u00f3n permanente de los \u00a0educadores. Pero\u00a0 quiero\u00a0 alertar\u00a0 \u00a0que no es lo mismo formarse que estar estudiando. La mayor\u00eda de los estudios informan, lo cual no es malo, pero no es suficiente, porque descuidan la formaci\u00f3n de la persona. De algunas universidades y centros de formaci\u00f3n\u00a0 salen profesionales, pero no personas. Dan t\u00edtulos pero no egresan verdaderos hombres o mujeres. Tambi\u00e9n hay supuestos\u00a0 educadores, muy abundantes hoy en Venezuela,\u00a0 \u00a0que m\u00e1s que formar, tratan de \u201cformatear\u201d las mentes de los alumnos, para que s\u00f3lo sean compatibles con lo que ellos les inculcan y rechacen todo otro \u00a0tipo de pensamiento. Es la consecuencia de utilizar la educaci\u00f3n para \u00a0hacer personas obedientes y sumisas. Hay tambi\u00e9n estudios que, m\u00e1s que formar, deforman a los estudiantes.\u00a0 Todos conocemos\u00a0 educadores a los que las licenciaturas, maestr\u00edas o t\u00edtulos de postgrado los echaron a perder. Personas que utilizan sus\u00a0 t\u00edtulos como una especie de pedestal al que se suben y desde la altura de sus nuevos diplomas empiezan a alejarse de los alumnos, de los compa\u00f1eros, de los padres y representantes, de las personas m\u00e1s sencillas y necesitadas.\u00a0 Un buen maestro o profesor, posiblemente ser\u00e1 mejor maestro y profesor con sus estudios de postgrado. Pero no hay nada m\u00e1s lamentable que un maestro o profesor pirata con maestr\u00eda. El t\u00edtulo, lo termin\u00f3 de echar a perder.<\/p>\n<p>Por ello, yo hablo de la necesidad de t\u00edtulos que, en vez de subir, nos ayuden a bajar, a descender al nivel de los alumnos m\u00e1s necesitados y de las personas m\u00e1s sencillas para poderles brindar la ayuda que necesitan. Como dice Garc\u00eda M\u00e1rquez, \u201cNadie tiene\u00a0 derecho de mirar a otra persona de arriba abajo, si no es para ayudarla a levantarse\u201d. O como\u00a0 me gusta repetir, \u201ca m\u00ed s\u00f3lo me interesan conocimientos que lleven a co-nacimientos\u201d, es decir, a nacer a una nueva vida con el otro y para el otro.<\/p>\n<p>Si bien todos coincidimos en la importancia de la formaci\u00f3n, no es suficiente cualquier tipo de formaci\u00f3n. La experiencia nos confirma\u00a0 que sirve de muy poco el tipo de formaci\u00f3n que se limita a impartir una serie de cursos y\/o talleres para que los docentes adquieran las nuevas teor\u00edas, conocimientos, habilidades y destrezas que luego deber\u00e1n aplicar en las aulas. Por ello, sirven tambi\u00e9n de muy poco los meros cambios curriculares o de contenidos si sigue intocada la concepci\u00f3n bancaria de la formaci\u00f3n. Ante la constataci\u00f3n del deterioro educativo, se hace al maestro el primer responsable y se concluye como soluci\u00f3n, en la necesidad de formarlo. Muy a tono con el paradigma cultural imperante, el problema de mejorar la calidad de la educaci\u00f3n y de\u00a0 formar a los docentes se concibe como un problema de <em>consumo<\/em>. Los docentes tienen que consumir cuanto curso y taller se le ocurra a los planificadores de oficio\u00a0 y tambi\u00e9n a los que ven la oportunidad de lucrarse con ellos, pues con una ingenuidad sorprendente se equipara costo (aunque hoy se habla de inversi\u00f3n) con calidad. A extender y profundizar esta mentalidad contribuy\u00f3\u00a0 en Venezuela el Reglamento del Ejercicio de la Profesi\u00f3n Docente, en el que se clasifica y pondera al docente fundamentalmente por la cantidad de certificados de cursos que tenga acumulados, lo que ha llevado a disparar la espiral de consumo de cursos. La mayor parte de los\u00a0 docentes\u00a0\u00a0 buscan en ellos no tanto la formaci\u00f3n o cualificaci\u00f3n, sino el certificado o la nueva titulaci\u00f3n. Esto es tan cierto que muchos deocentes se esfuerzan por obtener sus t\u00edtulos de postgrado al final de sus carreras, para disfrutar con ellos de una mejor jubilaci\u00f3n<\/p>\n<p>De la mayor\u00eda de los cursos y talleres \u00a0suelen salir con un discurso renovado, que repite sin el menor asomo de criticidad las nuevas teor\u00edas consumidas, y en las aulas siguen enquistadas las viejas pr\u00e1cticas. Algo semejante est\u00e1 pasando con la proliferaci\u00f3n de los postgrados que, lejos de brindar medios al estudiante para\u00a0 acercarse mejor\u00a0 al alumno y ayudarlo con mayor eficiencia, con demasiada frecuencia est\u00e1n sirviendo para levantar con ellos una supuesta convicci\u00f3n de superioridad, olvidando que el \u00fanico modo de comprobar la idoneidad y sabidur\u00eda de un docente es a trav\u00e9s del \u00e9xito de sus alumnos. Buen docente no es aquel que tiene muchos diplomas y\u00a0 t\u00edtulos, sino aquel que es capaz de fomentar en los alumnos el ansia de aprender.<\/p>\n<p>Formar adecuadamente al docente supone un cambio radical para transformarlo de <em>consumidor de cursos y talleres y repetidor de conocimientos y teor\u00edas, en productor de conocimientos, propuestas y soluciones a los problemas o situaciones problem\u00e1ticas que le plantea la pr\u00e1ctica.<\/em> Hay que convertir a los docentes en los sujetos de su formaci\u00f3n-transformaci\u00f3n, si en verdad queremos incidir en la calidad de la educaci\u00f3n y en la superaci\u00f3n de los actuales centros educativos.<\/p>\n<p>Una genuina propuesta educativa implica asumir un tipo de formaci\u00f3n que transforme profundamente la manera de pensar, la manera de ser y la manera de actuar del docente, pues est\u00e1 claro que si bien uno explica lo que sabe o cree saber, <em>uno ense\u00f1a lo que es<\/em>. Esta transformaci\u00f3n pasa por un proceso de <em>deseducaci\u00f3n o desaprendizaje,<\/em> de concepci\u00f3n cr\u00edtica de concepciones y pr\u00e1cticas. La idea es\u00a0 ir construyendo una nueva subjetividad abierta al cuestionamiento\u00a0 y al crecimiento personal, a la cr\u00edtica reflexiva, al di\u00e1logo, a la tolerancia,\u00a0 a la diversidad,\u00a0 y al desarrollo integral de las propias potencialidades, pues <em>toda genuina formaci\u00f3n supone una transformaci\u00f3n de la persona y de su hacer pedag\u00f3gico. <\/em>Frente a la degradaci\u00f3n del hecho formativo que se suele reducir a la adquisici\u00f3n de algunos conocimientos y al desarrollo de determinadas destrezas o habilidades, la aut\u00e9ntica formaci\u00f3n es un proceso de liberaci\u00f3n individual, grupal y social. Formarse es fundamentalmente construirse, inventarse, planificarse, so\u00f1arse, llegar a desarrollar todas las potencialidades de la persona. Hablamos entonces de un proceso de construcci\u00f3n permanente de la personalidad y de un pensamiento cada vez m\u00e1s aut\u00f3nomo, capaz de aprender continuamente, para as\u00ed poder ense\u00f1ar en el sentido integral de la palabra. La triple construcci\u00f3n de la personalidad, del pensamiento aut\u00f3nomo y de la capacidad de ense\u00f1ar se nutre del conocimiento de la realidad en acelerado proceso de cambio, un conocimiento situado, asumido desde los intereses de las mayor\u00edas empobrecidas, de modo que al desentra\u00f1ar la red de concepciones y relaciones que causan y mantienen esa realidad de injusticia, podamos contribuir a transformarla. Buscamos entonces que el conocimiento se haga compromiso, organizaci\u00f3n que va transformando la realidad y la propia pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que una genuina propuesta formativa debe asumir una metodolog\u00eda que supere la concepci\u00f3n bancaria de formaci\u00f3n y privilegie la reflexi\u00f3n sobre el ser, sobre el hacer y sobre el acontecer; sobre la persona del docente, sobre su acci\u00f3n pedag\u00f3gica cotidiana y su impacto transformador,\u00a0 de modo que el centro educativo se vaya asumiendo como un espacio para la reflexi\u00f3n, para aprender a reflexionar y para aprender a ense\u00f1ar. El docente debe entender que el centro educativo no es tanto el lugar donde \u00e9l va a ense\u00f1ar, sino que es el lugar donde \u00e9l va a aprender a ense\u00f1ar. La pr\u00e1ctica y la reflexi\u00f3n sobre ella es el elemento primordial para construir el proceso de la propia formaci\u00f3n-transformaci\u00f3n. La pr\u00e1ctica educativa tiene que entenderse como un proceso de investigaci\u00f3n m\u00e1s que como un procedimiento de aplicaci\u00f3n. La escuela, el liceo y la universidad, m\u00e1s que ofrecer informaci\u00f3n, deben provocar su reconstrucci\u00f3n cr\u00edtica, su propia y permanente transformaci\u00f3n. El reto es lograr un docente que investiga y reflexiona en la acci\u00f3n y sobre la acci\u00f3n, para transformarla y transformarse.\u00a0 Un docente que cuestiona cont\u00ednuamente lo que es y lo que hace, aprende de esa reflexi\u00f3n y ese aprendizaje promueve cambios cualitativos en su actuar. Un docente que somete a una cr\u00edtica severa su relaci\u00f3n con el saber, con el ense\u00f1ar y con el aprender.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la propuesta formativa debe orientarse a lograr docentes que m\u00e1s que aplicar conocimientos y rutinas burocr\u00e1ticas, sean capaces de pensar sobre el pa\u00eds, sobre la educaci\u00f3n y de pensarse como personas y como docentes. Un pensamiento, por supuesto, que promueva cambios, que vaya generando soluciones. En definitiva, la propuesta formativa se debe orientar a hacer del docente un educador, un instigador del hambre de aprender de sus alumnos, y un agente democratizador. Formarlo como persona, como profesional de la ense\u00f1anza y como ciudadano y promotor de ciudadan\u00eda. Formarlo para que <em>ense\u00f1e a ser, ense\u00f1e a aprender, ense\u00f1e a producir, ense\u00f1e a convivir, ense\u00f1e a transformar<\/em> <em>. <\/em>\u00a0Esto se dice f\u00e1cil, y hasta resulta evidente. El problema empieza cuando uno entiende que s\u00f3lo es posible ense\u00f1ar -es decir, ayudar- a ser persona, si uno se esfuerza por serlo plenamente, por crecer hacia adentro, si acepta que para ser educador hay que reconocerse como educando de por vida. Por otra parte, s\u00f3lo ense\u00f1ar\u00e1 realmente a aprender el que aprende al ense\u00f1ar; del mismo modo que ense\u00f1ar a convivir exige que uno conviva al ense\u00f1ar, es decir, que convierta la clase en un lugar de democracia profunda.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la necesidad de entender de otro modo la formaci\u00f3n.\u00a0 Frente a la degradaci\u00f3n del hecho formativo que se suele reducir a la adquisici\u00f3n de algunos conocimientos, al desarrollo de algunas competencias y a la adquisici\u00f3n de nuevos diplomas o t\u00edtulos,\u00a0 la aut\u00e9ntica formaci\u00f3n es un proceso de liberaci\u00f3n individual, grupal y social. Formarse es fundamentalmente construirse, inventarse, planificarse, so\u00f1arse, llegar a desarrollar todas las potencialidades de la persona. Estoy hablando entonces de un proceso de construcci\u00f3n permanente de la personalidad y de un pensamiento cada vez m\u00e1s aut\u00f3nomo, capaz de aprender continuamente, para as\u00ed poder ense\u00f1ar en el sentido integral de la palabra. Esto s\u00f3lo ser\u00e1 posible si convertimos al docente en un \u201cprofesional de la reflexi\u00f3n\u201d, una persona que analiza y cuestiona permanentemente sus valores y su pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica cotidiana,\u00a0 pues est\u00e1 claro que si bien \u201cuno explica lo que sabe o cree saber, uno ense\u00f1a lo que es\u201d. Cada profesor, junto a\u00a0 su materia, ense\u00f1a un mont\u00f3n de otras lecciones: honestidad o deshonestidad; respeto o irrespeto; responsabilidad o irresponsabilidad; desprecio o afecto; igualdad o diferencias; entusiasmo o desmotivaci\u00f3n; alegr\u00eda o fastidio; creatividad o rutina&#8230;<\/p>\n<p>Pero desarrollemos brevemente estas ideas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1.-Formar docentes que ense\u00f1en a ser<\/strong><\/p>\n<p>Toda propuesta formativa debe orientarse en primer lugar a construir la <em>identidad del educador<\/em>. La mayor\u00eda de los docentes ejercen su profesi\u00f3n como meros dadores de clases y programas, sin haber tenido la oportunidad de asomarse a las honduras de lo que significa educar. La propia sociedad, si bien en ciertas oportunidades y celebraciones, se monta en la ret\u00f3rica para hablar del maestro como <em>ap\u00f3stol y forjador de futuro, <\/em>considera la profesi\u00f3n docente entre las menos atractivas y valoradas y trata a los docentes como ciudadanos de segunda categor\u00eda. Todo el mundo quiere el mejor maestro para sus hijos, pero muy pocos quieren que sus hijos sean maestros. La mayor\u00eda de los docentes tienen de s\u00ed una muy baja percepci\u00f3n y eligieron su profesi\u00f3n porque se les cerraron las puertas de otras que consideraban m\u00e1s atractivas y gratificantes. De ah\u00ed la necesidad de trabajar con los docentes de un modo sistem\u00e1tico y permanente, no como una materia de \u00e9tica sino como un eje transversal que atraviese toda la carrera docente, la construcci\u00f3n de su identidad como personas y como educadores, que asuman la educaci\u00f3n como un proceso de formaci\u00f3n de personas, construcci\u00f3n de voluntades, ense\u00f1anza y vivencia de valores. Es urgente, por consiguiente, sembrar continuamente en los alumnos la transcendencia del hecho educativo, enamorarlos para que vivan a plenitud una profesi\u00f3n que implica vocaci\u00f3n de servicio, apertura a la propia y permanente dignificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ser maestro, educador, es algo m\u00e1s complejo, sublime e importante que ense\u00f1ar biolog\u00eda, curr\u00edculo, lectoescritura, electricidad o historia. Educar es alumbrar personas aut\u00f3nomas, libres y solidarias, dar la mano, ofrecer los propios ojos para que los alumnos puedan mirarse en ellos y verse valorados y dignos y as\u00ed sean capaces de mirar la realidad sin miedo. El quehacer del educador es misi\u00f3n y no simplemente profesi\u00f3n. Implica no s\u00f3lo dedicar horas, sino dedicar alma. Exige no s\u00f3lo ocupaci\u00f3n, sino vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Cuentan que (P\u00e9rez Esclar\u00edn, 1998), en cierta ocasi\u00f3n, entr\u00f3 una ni\u00f1a al taller de un escultor. Por un largo rato, estuvo disfrutando de todas las cosas asombrosas del taller: martillos, cinceles, pedazos de esculturas desechadas, bocetos, bustos, troncos&#8230;, pero lo que m\u00e1s impresion\u00f3 a la ni\u00f1a fue una enorme piedra en el centro del taller. Era una piedra tosca, llena de magulladuras y heridas, desigual, tra\u00edda en un penoso y largo viaje desde la lejana sierra. La ni\u00f1a estuvo acariciando largamente con sus ojos la piedra y se march\u00f3. Volvi\u00f3 la ni\u00f1a al taller a los pocos meses, y vio sorprendida que, en el lugar de la enorme piedra, se ergu\u00eda un hermos\u00edsimo caballo que parec\u00eda ansioso de liberarse de la fijeza de la estatua y ponerse a galopar por la sabana. La ni\u00f1a se dirigi\u00f3 al escultor y le dijo: <strong>\u00bfc\u00f3mo sab\u00edas t\u00fa que dentro de esa piedra se escond\u00eda ese caballo?<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Educar viene del lat\u00edn, <em>educere, <\/em>\u00a0que significa <em>sacar de adentro.<\/em> Es educador quien no ve en cada alumno la piedra tosca y desigual que ven los dem\u00e1s, sino la obra de arte que se oculta adentro, y entiende su misi\u00f3n como el que ayuda a limar las asperezas, a curar las magulladuras, el que contribuye a que aflore el ser maravilloso que todos llevamos en potencia. La educaci\u00f3n implica una tarea de liberaci\u00f3n y de responsabilizaci\u00f3n. El educador tiene una irrenunciable misi\u00f3n de <em>partero de la personalidad.<\/em> Es alguien que entiende y asume la transcendencia de su misi\u00f3n, consciente de que no se agota en impartir conocimientos o propiciar el desarrollo de habilidades y destrezas, sino que se dirige a formar personas, a ense\u00f1ar a vivir con autenticidad, es decir, con sentido y con proyecto, con valores definidos, con realidades, inc\u00f3gnitas y esperanzas. La vocaci\u00f3n docente reclama, por consiguiente, algo m\u00e1s importante que t\u00edtulos, cursos, diplomas, conocimientos y t\u00e9cnicas. Presupone una madurez honda, coherencia de vida y de palabra. Esta coherencia es imposible sin un cuestionamiento permanente del propio\u00a0 proyecto de vida y de los valores que lo sustentan, pues es imposible ense\u00f1ar valores si uno no trata de ense\u00f1\u00e1rselos a s\u00ed mismo, es decir, se esfuerza continuamente por construirlos en su propia vida. S\u00f3lo quien reconoce sus limitaciones, sus propias contradicciones, sus carencias, y las acepta como propuestas de superaci\u00f3n, de crecimiento, es decir, de formaci\u00f3n, ser\u00e1 capaz de recibir amor y podr\u00e1 darlo, ser\u00e1 capaz de aprender y por ello de educar. El que cree que lo sabe todo, el que se coloca con autosuficiencia frente al estudiante, \u00a0el que piensa que no necesita de los dem\u00e1s, ser\u00e1 incapaz de establecer una verdadera relaci\u00f3n comunicativa, ser\u00e1 incapaz de entender la necesidad de su propia formaci\u00f3n, ser\u00e1 por ello, incapaz de formar.<\/p>\n<p>La personalidad del docente, su manera radical de ser y de estar en el mundo y con los dem\u00e1s, las palabras que hace y no tanto las palabras que dice, son el elemento clave de la relaci\u00f3n educativa. Se trata, en definitiva, de vivir de tal modo que los estudianates se sientan invitados a moldear su vida en el modo de ser y de actuar de su maestro, pues como ya dijimos m\u00e1s arriba, <em>uno ense\u00f1a lo que es.<\/em> Si eres generoso, est\u00e1s ense\u00f1ando y promoviendo la generosidad. Si eres inquieto, preocupado, \u00e1vido de saber, transmites ganas de aprender. Si eres superficial y vano, comunicas trivialidad. Si vives amargado y te la pasas quej\u00e1ndote, ense\u00f1as desconfianza, amargura, pesimismo.<\/p>\n<p>Evidentemente, si un docente es capaz de captar la transcendencia de su misi\u00f3n, y se percibe ya no como un mero dador de objetivos y rutinas, como alguien que ayuda a pasar ex\u00e1menes y avanzar de un curso a otro, sino como un educador que ilumina caminos y fragua voluntades, recuperar\u00e1 su autoestima y se entregar\u00e1 a vivir apasionadamente su profesi\u00f3n y su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.-Formar docentes que ense\u00f1en a aprender y aprendan al ense\u00f1ar<\/strong><\/p>\n<p>En su obra p\u00f3stuma, <em>El primer hombre,<\/em> Albert Camus rememora la escuela y los docentes de su infancia y escribe\u00a0: <em>\u201cNo, la escuela no s\u00f3lo les ofrec\u00eda una evasi\u00f3n de la vida de la familia. En la clase del Sr. Bernard por lo menos, la escuela alimentaba en ellos un hambre m\u00e1s esencial para el ni\u00f1o que para el hombre, que es el hambre de descubrir. En las otras clases les ense\u00f1aban sin duda muchas cosas, pero un poco como se ceba a un ganso. Les presentaban un alimento ya preparado, rog\u00e1ndoles que tuvieran a bien tragarlo. En la clase del Sr. Germain, sent\u00edan por primera vez que exist\u00edan y que eran objeto de la m\u00e1s alta consideraci\u00f3n: se les consideraba dignos de descubrir el mundo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Este texto de Camus pinta genialmente al genuino maestro que, m\u00e1s que impartir y exigir la memorizaci\u00f3n de paquetes de conocimientos, es capaz de despertar en sus alumnos el hambre de aprender, de descubrir, de estar en permanente b\u00fasqueda del saber. El verdadero maestro, m\u00e1s que imponer la repetici\u00f3n de f\u00f3rmulas, conceptos y datos, orienta a los alumnos hacia la creaci\u00f3n\u00a0 y el descubrimiento.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, se puso el \u00e9nfasis en la ense\u00f1anza. Se supon\u00eda\u00a0 que si los maestros y los profesores ense\u00f1aban, los alumnos ten\u00edan que aprender. Si no lo hac\u00edan, ellos eran los culpables: brutos, incapaces, flojos, desinteresados&#8230;De ah\u00ed que el debate metodol\u00f3gico se centraba fundamentalmente en torno a los m\u00e9todos de ense\u00f1anza antes que en los m\u00e9todos de aprendizaje, pues se daba por sentado que los m\u00e9todos de ense\u00f1anza coincid\u00edan con los m\u00e9todos de aprendizaje.<\/p>\n<p>\u00daltimamente las cosas est\u00e1n cambiando y comenzamos a entender que no siempre la ense\u00f1anza conduce al aprendizaje, que con frecuencia se ense\u00f1a mucho y se aprende poco y que muchos aprenden sin necesidad de ense\u00f1anza. Estos descubrimientos han llevado a centrar la atenci\u00f3n en el aprendizaje, es decir, en el punto de vista del alumno, hecho que marca un viraje radical en la pedagog\u00eda. El objetivo \u00faltimo de la educaci\u00f3n es el aprendizaje, y es a partir de \u00e9l que se eval\u00faa al alumno, al docente y al sistema. En esta perspectiva, buen docente no es el que ense\u00f1a muchas cosas, el que tiene muchos t\u00edtulos,\u00a0 sino el que logra que sus alumnos aprendan efectivamente lo que deben aprender.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed la insistencia en que los alumnos aprendan a leer, escribir y calcular bien, basamento de todo pensamiento y de todo aprendizaje aut\u00f3nomo posterior. Si la escuela ense\u00f1ara realmente a leer bien y desarrollara en los alumnos una verdadera afici\u00f3n por la lectura, cada vez m\u00e1s compleja y personal, habr\u00eda logrado lo esencial. Si de nuestras aulas salieran alumnos lectores, a los que les gustara leer, que necesitaran leer, les estar\u00edamos abriendo la puerta a la sabidur\u00eda. De ah\u00ed que el reto de la escuela no es meramente alfabetizar a lo alumnos, sino <em>convertir a la poblaci\u00f3n en lectora.<\/em> Esto no ser\u00e1 posible si los docentes no son lectores, si no sienten la necesidad y el placer de leer y de hacer de la lectura un instrumento de uso diario.<\/p>\n<p>Afortunadamente, cada d\u00eda estamos entendiendo mejor en qu\u00e9 consiste la lectura. Hasta hace unos a\u00f1os se pensaba que la lectura era una forma de recibir la informaci\u00f3n que el autor quer\u00eda transmitir. El lector era un mero recipiente donde el autor vert\u00eda sus ideas. Hoy sabemos que toda lectura es un di\u00e1logo entre el texto y el contexto del lector, que el significado no se descubre, sino que se construye. Encontrar significado, interpretarlo, significa que el lector interact\u00faa con el texto dentro de un contexto y construye un determinado significado que depende tanto de las caracter\u00edsticas del texto como de las caracter\u00edsticas del lector, de su experiencia y vivencia previas. Ning\u00fan texto habla definitivamente por s\u00ed mismo, pues toda lectura es interpretaci\u00f3n del texto desde la realidad en que uno vive, y por ello, son posibles m\u00faltiples lecturas de un mismo texto. De ah\u00ed que\u00a0 leer es imposible sin la implicaci\u00f3n activa del lector que va comprendiendo en cuanto es capaz de establecer relaciones significativas entre lo que ya sabe, ha vivido o experimentado, y lo que el texto le aporta. Si comprende lo escrito es porque puede ir relacion\u00e1ndolo con cosas que ya conoc\u00eda e ir integrando la informaci\u00f3n nueva a sus esquemas previos.<\/p>\n<p>Si la lectura es interpretaci\u00f3n, y la interpretaci\u00f3n es construcci\u00f3n de significados, leer es un acto de pensamiento. Todos caemos bien en la cuenta cuando un alumno lee mec\u00e1nicamente, sin comprender realmente lo que lee, y cuando lo hace con sentido, porque leer es precisamente dar sentido, construir el significado de lo que se lee a partir de lo que ya se sabe.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil llegar a ser un buen lector. Lector de textos y del contexto, capaz de escuchar e interpretar los gritos desgarradores de la realidad. Pasar de lector pasivo o consumidor de textos escritos a lector cr\u00edtico de ellos y de las intenciones de sus autores. Leer para procesar, utilizar y desmitificar las m\u00faltiples informaciones que nos lanzan, el sentido y sinsentido de tantas propuestas educativas, pol\u00edticas, econ\u00f3micas. En palabras de Daniel Goldin , \u00a0\u201cel buen lector es un proyecto que todo amante de la lectura aspira cumplir. No es f\u00e1cil enfrentar la ardua tarea de llegar a la buena lectura cuando no hemos comprendido vivencialmente por qu\u00e9 es importante la lectura en nuestra propia vida. Pero\u00a0 tampoco podremos comprender por qu\u00e9 es importante si antes no sentimos con claridad que los otros tienen importancia en nuestra vida, aunque hagan nuestra existencia m\u00e1s dif\u00edcil y compleja\u201d.<\/p>\n<p>Si es dif\u00edcil\u00a0 llegar a ser un buen lector, m\u00e1s dif\u00edcil resulta todav\u00eda llegar a ser un buen escritor. Aprender a escribir supone m\u00e1s que alguna otra cosa, aprender a pensar. La escritura implica un proceso de reflexi\u00f3n y comunicaci\u00f3n con los otros, es un magn\u00edfico instrumento de expresi\u00f3n y reflexi\u00f3n del pensamiento. Cuando escribimos, meditamos sobre las ideas que queremos expresar, examinamos y juzgamos nuestros pensamientos. Durante la composici\u00f3n del texto podemos <em>remirar<\/em>, valorar, reconsiderar y pulir nuestros pensamientos, ideas, creencias y valores. Detr\u00e1s de muchas resistencias a escribir, se ocultan las resistencias a pensar, y es triste constatar c\u00f3mo con frecuencia los alumnos han pasado diez, quince a\u00f1os en el sistema educativo, y muy pocas veces\u00a0 escribieron algo propio, ni se les ense\u00f1\u00f3 a escribir realmente, a comunicar de un modo personal sus pensamientos. Se limitaron simplemente a copiar y transmitir en cientos de p\u00e1ginas las palabras y pensamientos de otros.<\/p>\n<p>Escribir es comunicarse, derramarse en los dem\u00e1s. Uno escribe, pero el texto se realiza en el lector. Las palabras viajan dentro de \u00e9l, le pertenecen. De ah\u00ed que leer y escribir necesitan de un silencio y una escucha previos. S\u00f3lo quien\u00a0 es capaz de escucharse, es capaz de escuchar el silencio, podr\u00e1 decir y escribir palabras verdaderas.<\/p>\n<p>Si la lectura y escritura son medios privilegiados para ordenar el pensamiento y aprender a pensar, su promoci\u00f3n debe ser un objetivo prioritario en el proceso de formaci\u00f3n de los docentes. De ah\u00ed que, entre los indicadores para evidenciar el alcance y calidad de los programas formativos, debe considerarse la capacidad lectora de los docentes (nivel de lectura activa y dial\u00f3gica) y la capacidad para expresar oralmente y por escrito sus ideas y concepciones pedag\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Junto al desarrollo de las herramientas del aprendizaje (en especial, la lectura, escritura y pensamiento), ense\u00f1ar a aprender supone crear un ambiente de aprendizaje que estimule el deseo de aprender, la creatividad, el trabajo, la convivencia&#8230;No se trata, por consiguiente, de decirles a los alumnos c\u00f3mo tienen que ense\u00f1ar, sino de proponerles experiencias pedag\u00f3gicas enraizadas en los valores y modelos que se pretenden. Aqu\u00ed radica, a mi modo de ver, una de las contradicciones m\u00e1s graves de la mayor parte de las actuales escuelas de educaci\u00f3n que asfixian con su pr\u00e1ctica pedag\u00f3gica las teor\u00edas que proponen y mandan recitar a los alumnos. Los futuros maestros aprenden y asimilan no lo que les dicen los profesores\u00a0 y ellos escriben en sus ex\u00e1menes, sino la pr\u00e1ctica que experimentan en el sal\u00f3n de clases. Por ello, no ense\u00f1an como les dijeron que ten\u00edan que ense\u00f1ar, sino que ense\u00f1an como les ense\u00f1aron a ellos.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la necesidad de asegurar y afianzar una serie de principios pedag\u00f3gicos esenciales como actividad, trabajo, realidad, convivencia, humor (el humor es el amor con h), comunicaci\u00f3n que, por la falta de tiempo, vamos a englobar en el m\u00e1s importante de todos, <strong><em>el afecto<\/em><\/strong><em>.<\/em> En educaci\u00f3n, es imposible ser efectivos si no somos afectivos. No es posible la calidad sin calidez. Ning\u00fan m\u00e9todo, ninguna t\u00e9cnica, ning\u00fan curr\u00edculo por abultado que sea, puede reemplazar al afecto en educaci\u00f3n. Al verdadero docente le gusta la materia que ense\u00f1a (por eso est\u00e1 permanentemente buscando, actualiz\u00e1ndose), le gusta la ense\u00f1anza y quiere a sus alumnos. A todos los alumnos, en especial a los que tienen m\u00e1s carencias, necesidades y problemas. Querer al alumno supone creer en \u00e9l, en sus capacidades, tener expectativas positivas sobre sus posibilidades, alegrarse de sus avances y logros aunque sean parciales, respetar su ritmo y modo de aprender, valorar y estimular su esfuerzo personal, su autonom\u00eda, y estar siempre dispuesto a tenderle la mano y a exigirle que vaya tan lejos como le sea posible en su crecimiento y desarrollo.<\/p>\n<p>No se trata, por consiguiente, de consentir o alcahuetear a los alumnos; tampoco de compararlos entre s\u00ed, sino de poner a cada uno a competir consigo mismo, de modo que, m\u00e1s que competitivos, todos se hagan competentes y cada uno se acostumbre a dar de s\u00ed lo m\u00e1ximo. Es educador quien ayuda al alumno a descubrir y potenciar todas sus posibilidades. Quien ayuda al alumno a que se ayude. El que entiende su funci\u00f3n como servidor del alumno y est\u00e1 consciente de que su \u00e9xito profesional s\u00f3lo puede comprobarse desde el \u00e9xito de sus alumnos. Esto implica, entre otras cosas, transformar radicalmente la pr\u00e1ctica com\u00fan de la evaluaci\u00f3n, que ya no puede seguir siendo un arma de clasificaci\u00f3n, control y sanci\u00f3n, sino un medio eficaz para <em>conocer a cada alumno y su modo de aprender para as\u00ed poderle ayudar con eficacia.<\/em><\/p>\n<p>Querer a los alumnos supone tambi\u00e9n trabajar para que la clase se sienta estimulada y feliz. Este debe ser el objetivo fundamental de toda planificaci\u00f3n. Si la escuela tradicional es tan tediosa y aburrida, necesitamos escuelas que se propongan seriamente ser lugares del disfrute en la comunicaci\u00f3n, el trabajo, la creaci\u00f3n y la amistad. En momentos en que impera la cultura de la muerte y la mayor\u00eda de las personas experimentan la vida como inseguridad, problemas, miedo, violencia, frustraci\u00f3n, anomia, soledad&#8230;, los centros educativos deben ser lugares donde se vive, se celebra la vida y se aprende a defenderla y disfrutarla. La pedagog\u00eda de la alegr\u00eda debe penetrar todos los recintos escolares. Pedagog\u00eda que parte de los intereses e inquietudes de los alumnos -por eso se esfuerza por escucharlos y conocerlos- y promueve actividades que generan su entusiasmo, que movilizan sus energ\u00edas en una aventura l\u00fadica, compartida, creativa. La planificaci\u00f3n, lejos de ser un ejercicio rutinario de copiar objetivos, contenidos y actividades del programa, pone el \u00e9nfasis en preparar actividades que susciten el inter\u00e9s de los alumnos y los involucren activamente en la b\u00fasqueda y producci\u00f3n de conocimientos. Por ello, no se trata de que los alumnos simplemente sepan, sino que <em>sepan buscar, expresar, opinar, resolver, cuestionar, hacer, transformar&#8230;, pues aprender es siempre reinventar.<\/em> La creaci\u00f3n y el trabajo significativo, el esfuerzo, lejos de ser fuente de fastidio y aburrimiento, se transforman en germen de plenitud y de gozo. A todos nos embarga una gran alegr\u00eda cuando inventamos, cuando creamos, cuando tras grandes esfuerzos resolvemos los problemas, cuando hacemos cosas bellas y \u00fatiles, cuando alcanzamos metas dif\u00edciles, cuando nos vencemos y nos damos, cuando valoran y aprecian lo que hacemos, cuando ayudamos y servimos a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Asumir la pedagog\u00eda del afecto y la alegr\u00eda, implica tambi\u00e9n que los docentes entiendan que su labor educativa va m\u00e1s all\u00e1 del aula, pues actividades como el recreo, las fiestas, el deporte, las convivencias, los grupos de excursionismo, teatro, m\u00fasica, alfabetizaci\u00f3n, folklore, ecolog\u00eda&#8230;, tienen una dimensi\u00f3n educativa m\u00e1s profunda que todo el trabajo del aula, sobre todo si se entroncan con las ra\u00edces culturales de la comunidad. Este tipo de actividades que fortalecen la identidad, la pertenencia, que desarrollan la expresi\u00f3n, la sensibilidad, el goce est\u00e9tico, que cultivan la necesidad\u00a0 de protagonizar algo, que dejan un enorme campo abierto a la innovaci\u00f3n, la creatividad y el servicio, son las que calan m\u00e1s hondo en el esp\u00edritu y marcan a la persona para toda la vida.<\/p>\n<p>Ahora bien, si queremos formar docentes que ense\u00f1en a aprender, esto s\u00f3lo ser\u00e1 posible si ellos aprenden de su ense\u00f1ar. El docente que ha dejado de aprender se convierte en un obst\u00e1culo para el aprendizaje de sus alumnos. Necesitamos formar docentes que sean capaces de asumir el ejercicio de la docencia como un proceso de acci\u00f3n-reflexi\u00f3n-acci\u00f3n, de investigaci\u00f3n en la acci\u00f3n y de la acci\u00f3n, y de asumir las aulas y centros educativos como verdaderos laboratorios. Esto supone asumir una actitud de reflexi\u00f3n y cuestionamiento permanente, de modo que sean capaces de sistematizar y teorizar su pr\u00e1ctica. Esta primera teor\u00eda, fruto de la reflexi\u00f3n y sistematizaci\u00f3n de su hacer, debe ser confrontada con la de sus compa\u00f1eros y con las teor\u00edas m\u00e1s elaboradas de los especialistas (de ah\u00ed que es inconcebible un docente que no lea mucho y se actualice), pero ya no para repetir lo que ellos dicen, sino en un verdadero di\u00e1logo de saberes que va enriqueciendo, cambiando, profundizando la teor\u00eda que, a su vez, promueve cambios en la pr\u00e1ctica. Teor\u00eda y pr\u00e1ctica se reconstruyen permanentemente en un proceso inacabado, proceso de b\u00fasqueda, experimentaci\u00f3n y acci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>3.-Formar docentes que ense\u00f1en a convivir y convivan al ense\u00f1ar<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Como ha escrito Marco Ra\u00fal Mej\u00eda, la actual sociedad, buscando la eficiencia, olvida la\u00a0 justicia y la inclusi\u00f3n de los exclu\u00eddos. La consigna del \u00e9xito para individuos, sectores sociales y pa\u00edses no es la cooperaci\u00f3n o solidaridad, sino triunfar en la competencia con los dem\u00e1s. Esta sociedad defiende y fomenta una democracia cada vez m\u00e1s vaciada de sentido, selectiva y excluyente, donde la calidad del ciudadano se equipara con su capacidad de consumir. Frente a esta mentalidad, los educadores debemos ser los abanderados de una democracia integral, s\u00f3lo posible en el marco de la justicia social, pues el primer requisito de la democracia tiene que ser asegurar la vida y el bienestar de todos. La\u00a0 planificaci\u00f3n del desarrollo debe contemplar la planificaci\u00f3n del desarrollo integral del ser humano y, por consiguiente, debe incluir las necesidades b\u00e1sicas, tanto materiales como no materiales, de todos: comida, vivienda, vestido, salud, educaci\u00f3n, recreaci\u00f3n, espiritualidad&#8230;<\/p>\n<p>Los centros educativos deben propiciar la comprensi\u00f3n cr\u00edtica de la democracia vivida en la cotidianidad\u00a0 y en la sociedad, pero desde una conciencia \u00e9tica que haga del individuo sujeto de cambio y de construcci\u00f3n de la democracia integral. La democracia integral es el sistema pol\u00edtico que garantiza a cada uno y a todos los ciudadanos una participaci\u00f3n activa y creativa, en cuanto sujetos, en todas las esferas del poder y del saber de la sociedad. Un sistema que garantiza a todos y a cada uno el derecho de ser coautores del mundo. Para eso, cada uno y todos los ciudadanos de la sociedad son llamados a participar en cuanto sujetos singulares y a la vez plurales, en el desarrollo de todas las instancias con que se relacionan, desde el barrio, la urbanizaci\u00f3n, el caser\u00edo, la aldea, y las unidades productivas hasta el Estado. De ah\u00ed que la participaci\u00f3n popular es un elemento central del proceso de profundizaci\u00f3n de la democracia. El pueblo debe tener poder real de decisi\u00f3n para proponer, fiscalizar y controlar las acciones del Estado. Se trata de que las personas logren entender y experimentar que s\u00ed es posible avanzar en hacer realidad los valores y principios que sustentan la verdadera democracia (participaci\u00f3n, cr\u00edtica, pluralismo, igualdad, respeto, libertad&#8230;) y que vale la pena trabajar sin descanso por construirlos y defenderlos.<\/p>\n<p>Todo esto plantea grandes desaf\u00edos a la educaci\u00f3n. Es urgente la formaci\u00f3n de una mentalidad con miras a construir una cultura pol\u00edtica que priorice la valoraci\u00f3n de los espacios p\u00fablicos como gestores del bien com\u00fan, y acabe con la cultura pol\u00edtica asociada al clientelismo, la apat\u00eda, sumisi\u00f3n, corrupci\u00f3n, autoritarismo&#8230;Para hacer esto posible, necesitamos que los centros educativos se transformen en verdaderas comunidades democr\u00e1ticas, donde se experimente cotidianamente el ejercicio de la democracia. Se trata de vivir en la cotidianidad del centro educativo los valores democr\u00e1ticos que buscamos, lo que implica modificar la organizaci\u00f3n y la\u00a0 pr\u00e1ctica dentro del aula, desterrando las actitudes autoritarias, corruptas, el acaparamiento de la palabra, la raz\u00f3n y el poder por parte del docente, de modo que efectivamente se desarrolle el di\u00e1logo, la participaci\u00f3n, la cr\u00edtica y las relaciones interpersonales efectivas. El reto consiste, en breve, en convertir al centro educativo en semilla y tambi\u00e9n ya espejo de la sociedad que buscamos y queremos. El modo de organizaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n, de ejercer la autoridad y el poder, la forma en que se tratan los diferentes miembros de la comunidad educativa, el respeto a la diversidad y las diferencias, la responsabilidad y compromiso con que cada uno asume sus tareas y obligaciones, la defensa de los derechos de los m\u00e1s d\u00e9biles, la solidaridad que se practica en todos los recintos y tiempos escolares, la manera como se enfrentan los conflictos y se busca soluci\u00f3n a los problemas, los modos de producci\u00f3n y celebraci\u00f3n&#8230;, deben en cierta forma expresar y anunciar el modo de vida y de organizaci\u00f3n de la sociedad que queremos. Sociedad que permita una vida digna a todos, que respete las diferencias individuales, de g\u00e9nero, culturales, raciales, sociales y religiosas, que posibilite y promueva la participaci\u00f3n en la toma de decisiones y en la vida c\u00edvica y pol\u00edtica cotidiana. Una sociedad\u00a0 que reconozca la diversidad como riqueza, que considere el desarrollo humano como base de todo desarrollo y que respete las diferencias sin convertirlas en desigualdades.<\/p>\n<p>Todo esto plantea la necesidad de <em>reeducar al educador<\/em>, para que adquiera la cultura del di\u00e1logo, y asuma al otro como sujeto de conocimientos y de verdad. El di\u00e1logo pide humildad, pide comprensi\u00f3n, ponerse en los zapatos del otro. Exige sinceridad, respeto, bases para el entendimiento. El otro no es el mero eco de mi voz. Nadie es due\u00f1o de la verdad. El di\u00e1logo que reconcilia exige justicia social. Los generosos y solidarios unen; los que dominan, separan. Para dialogar se necesita tolerancia, virtud que nos ense\u00f1a a convivir con lo diferente, a respetar el pensamiento contrario al m\u00edo y al sujeto que lo piensa. Ser tolerante no significa negar el conflicto o huir de \u00e9l. Al contrario, el tolerante ser\u00e1 tanto m\u00e1s aut\u00e9ntico cuanto mejor defienda su posici\u00f3n si est\u00e1 convencido de su justeza. Sin tolerancia, no hay democracia. Ense\u00f1ar tolerancia implica el testimonio coherente, no negar el derecho a los alumnos a ser diferentes, no negarse a discutir sus posiciones, su lectura del mundo. Y es que, como plantea Carlos Calvo, la genuina educaci\u00f3n se orienta a motivar la autonom\u00eda, no la sumisi\u00f3n. Si en la genuina educaci\u00f3n todo es posibilidad, en la educaci\u00f3n tradicional todo es determinaci\u00f3n: el estudiante tiene que responder lo que su profesor espera. No hay lugar para el asombro, para la intuici\u00f3n, para la duda, para la creaci\u00f3n, para la incertidumbre&#8230;Educar para la democracia implica educar para la incertidumbre. S\u00f3lo las dictaduras y autoritarismos est\u00e1n llenos de certezas. El genuino educador, m\u00e1s que inculcar respuestas e imponer la repetici\u00f3n de conceptos, f\u00f3rmulas y datos, orienta a los alumnos hacia la creaci\u00f3n y el descubrimiento, que surgen de interrogar la realidad de cada d\u00eda y de interrogarse permanentemente. La coherencia de la cr\u00edtica supone la autocr\u00edtica. Negar al otro la cr\u00edtica no es destruir al otro, sino sobre todo destruirse a s\u00ed mismo como cr\u00edtico. El autoritario no s\u00f3lo niega la libertad de los dem\u00e1s, sino la suya propia al transformarla en el derecho inmoral de aplastar otras libertades.<\/p>\n<p>El educador, como el poeta, es un permanente hacedor de preguntas inocentes. La pregunta y no tanto la respuesta constituye lo medular en los procesos educativos. Tener preguntas es querer saber algo, expresar hambre de aprender. Quien pregunta no debe contentarse con esperar la respuesta de otros, sino que debe esperar su propia respuesta. Por todo esto, si los actuales centros educativos son con demasiada frecuencia lugares para aprender respuestas y castigar el error, debemos transformarlos en lugares para interrogarnos e interrogar la realidad, para equivocarnos y asumir el error como base para el aprendizaje. El error no es un pecado, sino parte del proceso de aprendizaje. En este sentido, y con ellas quiero terminar, resultan iluminadoras las palabras de ese gran maestro y poeta cubano, Jos\u00e9 Mart\u00ed: \u201cComo la libertad vive del respeto y la raz\u00f3n se nutre de lo contrario, ed\u00faquese a los j\u00f3venes en la viril y salvadora pr\u00e1ctica de decir sin miedo lo que piensan y o\u00edr sin ira ni mala sospecha lo que piensan otros\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"color: #555555; text-align: right;\"><strong>Por: Antonio P\u00e9rez Esclar\u00edn (<\/strong><a href=\"mailto:pesclarin@gmail.com\"><strong>pesclarin@gmail.com<\/strong><\/a><strong>)<\/strong><\/p>\n<p style=\"color: #555555; text-align: right;\"><strong>@pesclarin\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><a href=\"http:\/\/www.antonioperezesclarin.com\/\"><strong>www.antonioperezesclarin.com<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Impulsar una educaci\u00f3n de calidad requiere directivos y docentes distintos y, por ello, la necesidad de formarlos. Los centros educativos se parecen mucho a sus directivos. Un director o directora din\u00e1micos, creativos, llenos de ilusi\u00f3n, que aman la educaci\u00f3n, ponen la escuela en movimiento e impulsan la experimentaci\u00f3n, la creaci\u00f3n, la innovaci\u00f3n permanente, la b\u00fasqueda continua de la calidad<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"saved_in_kubio":false,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-756","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-espacio-publico"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente - Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente - Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Impulsar una educaci\u00f3n de calidad requiere directivos y docentes distintos y, por ello, la necesidad de formarlos. Los centros educativos se parecen mucho a sus directivos. Un director o directora din\u00e1micos, creativos, llenos de ilusi\u00f3n, que aman la educaci\u00f3n, ponen la escuela en movimiento e impulsan la experimentaci\u00f3n, la creaci\u00f3n, la innovaci\u00f3n permanente, la b\u00fasqueda continua de la calidad\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-06-30T15:19:59+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2014-07-01T14:18:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Web\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Web\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"35 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Web\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9207b598d68f166dbc47a8a7f44cf593\"},\"headline\":\"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente\",\"datePublished\":\"2014-06-30T15:19:59+00:00\",\"dateModified\":\"2014-07-01T14:18:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/\"},\"wordCount\":6999,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.com.ve\\\/web\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/06\\\/images.jpg\",\"articleSection\":[\"Espacio P\u00fablico\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/\",\"url\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/\",\"name\":\"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente - Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.com.ve\\\/web\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/06\\\/images.jpg\",\"datePublished\":\"2014-06-30T15:19:59+00:00\",\"dateModified\":\"2014-07-01T14:18:36+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#primaryimage\",\"url\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.com.ve\\\/web\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/06\\\/images.jpg\",\"contentUrl\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.com.ve\\\/web\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2014\\\/06\\\/images.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/\",\"name\":\"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn\",\"description\":\"CFIPJ\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#organization\",\"name\":\"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/07\\\/Logo-pagina.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/07\\\/Logo-pagina.png\",\"width\":1700,\"height\":400,\"caption\":\"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9207b598d68f166dbc47a8a7f44cf593\",\"name\":\"Web\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fe09cac5d5d4d06923d1bdbc0f5de927ab836a2db985a5a833f2a109ffd0d7e5?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fe09cac5d5d4d06923d1bdbc0f5de927ab836a2db985a5a833f2a109ffd0d7e5?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fe09cac5d5d4d06923d1bdbc0f5de927ab836a2db985a5a833f2a109ffd0d7e5?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Web\"},\"description\":\"Joven emprendedor, creo en Dios y sus promesas, programador, apasionado por las tecnologias y Fundador de Empresario Virtual, poeta http:\\\/\\\/www.empresariovirtual.org Mil Palabras!\",\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/empresariovirtual.org\\\/\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/centrodeformacion.net\\\/web\\\/author\\\/albertperozo\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente - Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente - Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn","og_description":"Impulsar una educaci\u00f3n de calidad requiere directivos y docentes distintos y, por ello, la necesidad de formarlos. Los centros educativos se parecen mucho a sus directivos. Un director o directora din\u00e1micos, creativos, llenos de ilusi\u00f3n, que aman la educaci\u00f3n, ponen la escuela en movimiento e impulsan la experimentaci\u00f3n, la creaci\u00f3n, la innovaci\u00f3n permanente, la b\u00fasqueda continua de la calidad","og_url":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/","og_site_name":"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn","article_published_time":"2014-06-30T15:19:59+00:00","article_modified_time":"2014-07-01T14:18:36+00:00","og_image":[{"url":"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Web","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Web","Tiempo de lectura":"35 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/"},"author":{"name":"Web","@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#\/schema\/person\/9207b598d68f166dbc47a8a7f44cf593"},"headline":"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente","datePublished":"2014-06-30T15:19:59+00:00","dateModified":"2014-07-01T14:18:36+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/"},"wordCount":6999,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg","articleSection":["Espacio P\u00fablico"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/","url":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/","name":"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente - Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn","isPartOf":{"@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg","datePublished":"2014-06-30T15:19:59+00:00","dateModified":"2014-07-01T14:18:36+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#primaryimage","url":"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg","contentUrl":"http:\/\/centrodeformacion.com.ve\/web\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/images.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/centrodeformacion.net\/web\/calidad-de-la-educacion-y-formacion-del-docente\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Calidad de la Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n del Docente"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#website","url":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/","name":"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn","description":"CFIPJ","publisher":{"@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#organization","name":"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn","url":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Logo-pagina.png","contentUrl":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Logo-pagina.png","width":1700,"height":400,"caption":"Centro de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Padre Joaqu\u00edn"},"image":{"@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/#\/schema\/person\/9207b598d68f166dbc47a8a7f44cf593","name":"Web","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe09cac5d5d4d06923d1bdbc0f5de927ab836a2db985a5a833f2a109ffd0d7e5?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe09cac5d5d4d06923d1bdbc0f5de927ab836a2db985a5a833f2a109ffd0d7e5?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe09cac5d5d4d06923d1bdbc0f5de927ab836a2db985a5a833f2a109ffd0d7e5?s=96&d=mm&r=g","caption":"Web"},"description":"Joven emprendedor, creo en Dios y sus promesas, programador, apasionado por las tecnologias y Fundador de Empresario Virtual, poeta http:\/\/www.empresariovirtual.org Mil Palabras!","sameAs":["http:\/\/empresariovirtual.org\/"],"url":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/author\/albertperozo\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=756"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/756\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrodeformacion.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}