La no-violencia como modo de proceder

Hagamos las Paces-Novedades

Cuando escribo estas líneas, se está celebrando el Día Internacional de la No Violencia, en recuerdo de otro aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi, ese líder de la India que supo conducir a sus conciudadanos a independizarse de Inglaterra, sin disparar un tiro, dar un puñetazo, ni siquiera insultar a sus adversarios.

Muy importante recordarlo y aprender de él, pues el mundo sigue con guerras en muchos lugares, y sin llegar a conflictos bélicos abiertos, nos afectan muchas maneras de violencia, incluso en escuelas, en los hogares, en las calles…

Tiene Gandhi muchas frases célebres; comparto algunas: “No hay camino para la paz; la paz es el camino”. O sea, nada de que “unas batallas nos llevarán a la paz”; “La violencia es un acto de cobardía”, contrario a lo que cree mucha gente, que los actos violentos son actos de valientes; “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”. Este tiene que ver con la importancia que le daba a la coherencia –sin ella, imposible promover la paz–; esta también en esa misma línea: “Mi vida es mi mensaje”, promovía la sencillez, la austeridad, y él vivía de manera sencilla y con austeridad; “Si consigues una victoria con violencia, será una victoria pírrica, pues necesitarás más violencia para mantenerla”, y eso lo vemos hasta en el hogar: si le pegas a un niño para que deje de pelear con su hermanito, tendrás que volverle a pegar en una nueva pelea; “ojo por ojo y quedaremos todos ciegos”, contra la venganza como acción.

Les recomiendo leer algún libro sobre su vida; sigue uno admirando todo lo que pudo hacer por su país hasta conseguir la independencia. Ni se quedó sentado esperando que alguien se moviera; quería su país libre, como queremos nosotros un país con democracia con D mayúscula.

La no violencia como modo de proceder, y no como un simple discurso, o sea, la convivencia pacífica supone estas Ps: percepción abierta, despierta, para detectar la violencia, que a veces se puede volver cultura, se naturaliza y no nos percatamos de ella; plan: no se consigue la paz en una familia violenta o en una escuela violenta con una sola acción, ni con lo que se nos vaya ocurriendo, necesitamos un plan; paciencia y perseverancia, un día y otro día, y la siguiente semana trabajando habilidades para la convivencia pacífica; pasión, uno decide asumir la no violencia como modo de proceder, y lo asume con pasión, sabiendo que es una invitación no para cobardes, sino para valientes.

Lo anterior requiere de herramientas; con desear la convivencia pacífica no se consigue, hay que saber los cómos: saber escuchar, saber resolver los conflictos por vía pacífica, procesos de perdón para la reconciliación, saber dialogar, mediar entre partes en conflicto…

Otra cosa muy importante en estos tiempos de hoy, en esta Venezuela con apagones de varias horas al día o en la noche, por ejemplo, o esa inflación que consume esos salarios insuficientes, por debajo de lo que dice el artículo 91 de nuestra Constitución –todo trabajador deberá ganar lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas y las de su familia–, por mencionar algunos de esos elementos que nos generan angustia, a veces rabia, tristeza… y eso es normal, tener esas emociones; no hay que reprimirlas, sino saber administrarlas. Por ejemplo, si uno se pone bravo porque se le volvió a ir la electricidad, no la pague con el hijo, que no es el responsable; a lo sumo, diga que está molesta.

Porque se fue la luz y usted tenía que lavar, por ejemplo, pero no regañe al pequeño, tampoco ponga mala cara al cajero del supermercado; por él no tiene culpa de la inflación, ni pone los precios; o el maestro, que ya está harto de ese salario indigno, no la pague ni con el portero ni con los alumnos… Administrar las emociones es muy diferente a reprimirlas. Reconozca cada día cómo se siente, dígaselo a usted frente al espejo, y no la pague con los que le rodean, que no son los responsables.

Volvamos a Gandhi y al Día Internacional de la No Violencia. En el país hay organizaciones trabajando por la paz escolar, por la convivencia pacífica en los hogares… El Laboratorio de Paz da herramientas; Fe y Alegría, con el programa de Familias promotoras de paz, da formación a padres, madres y maestros, además de su trabajo cotidiano en los salones de clase. El Centro Gandhi, creado en el 2016, cuya misión es promover el legado de Gandhi, ofrece formación a niños, maestros y público en general que decide ser pacífico, y lo hace de manera muy creativa.

Finalmente, si conoce a alguien de esos que creen que ser pacífico es comportamiento de cobardes, recuérdele líderes históricamente no violentos que han sido muy valientes, como San Francisco de Asís, Martín Luther King, Nelson Mandela, Monseñor Romero, Malala. No se trata de dejarse golpear o ser agredido; se trata de defenderse de manera pacífica.  ¿Se decide a asumir la no violencia como modo de proceder?

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