Gente que se ocupa de NNA

Hagamos las Paces

Hace 28 años, un 20 de noviembre, se promulgó la Convención Internacional de Derechos del Niño (CDN). Había antecedentes que iban en esa dirección de garantizar los derechos de esta población, pero la Convención marcó un hito muy importante. Comenzamos entonces a difundir ese instrumento del cual, por cierto, nuestro país también es signatario del mismo: o sea, el Estado venezolano está obligado a cumplir con lo establecido en dicha Convención.

En este aniversario, además de recordar que son muchos los derechos de niños y niñas violados en nuestro país, queremos reconocer a los que no se cansan en su ocupación –y no sólo preocupación– por los chamos.

Empecemos por dar Medalla de Oro a las familias que están haciendo malabarismos y muchos sacrificios para que sus hijos coman. Ya se sabe que son muchas las madres que no comen para sus pequeños puedan hacerlo.

Medalla de Oro también para esos maestros y maestras que, a pesar de miles de dificultades y sobre todo esos que trabajan en escuelas con entornos muy violentos, no renuncian. “¿Cómo voy a dejar a los niños solos?”, me dijo hace poco un maestro que había sido atracado en el bus, camino a la escuela.

Medalla de Oro para las entidades de atención que se ocupan de NNA en situación de abandono o de riesgo en general, solamente mencionaré algunas que llevan años en esto y se resisten a cerrar: Red de Casas “Don Bosco”, Hogar “Virgen de los Dolores”, Aldeas Infantiles, Ciudad de los Muchachos… Si se pasa trabajo para dar de comer a una familia, ¿cómo podemos garantizar los alimentos a 25 o 30 cada día? Y no voy a nombrar los obstáculos que el gobierno, que no se ocupa, les pone. “Ustedes no tienen trabajadora social”, le dijeron a una casa en Barquisimeto. “Nos supervisan a cada da rato”… Bueno, sólo por amor insisten en seguir abiertas. Mis respetos.

Medalla de Oro para la ONG “Prepara Familia” del JM de Los Ríos y organizaciones similares. También para los pediatras que perseveran en todos los servicios de hospitales públicos. “¿Qué más podremos hacer para llamar la atención por la falta de medicamentos?”, me decía una doctora. Habrá que organizar a las madres. Uno se pregunta por qué deben pasar tanto trabajo cuando solo pretenden salvar vidas.

Medalla de Oro para CECODAP por su perseverancia. Esa última sentencia del TSJ negando protección para niños sin medicamentos debería darle pena al TSJ. Lo pienso de nuevo y me cuesta creerlo, pero por eso hacen falta organizaciones como CECODAP, para poner en evidencia la desatención hacia los derechos de NNA.

Medalla de Oro para parroquias católicas como la de San Martín de Porres, en San Félix: con terquedad evangélica luchan desde hace décadas contra la esclavitud infantil y ahora con sus alertas por los niños víctimas de la desnutrición. ¡Estas son únicamente dos de tantas situaciones de las que se ocupan!

Medalla de Oro para Cáritas de Venezuela, por su monitoreo sobre la desnutrición en niños. Sólo un informe de ese equipo debería bastar para abrir el canal humanitario.

Medalla de Oro a la REDHNNA, de la cual Fe y Alegría forma parte, pues en esta coalición seguimos empeñados en ampliar el coro a favor de los NNA, visibilizar esas situaciones que muchas veces pasan desapercibidos. Por eso queremos crear los Capítulos Regionales.

El coro debe elevar su voz. Los derechos de los niños, niñas y adolescentes no pueden esperar, el tiempo pasa rápido.

Luisa Pernalete

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