Ya se acaba este año, tenemos que expresar nuestros deseos para el que viene.

Año 2025: nos dejas muchos conflictos armados, muchas guerras con víctimas inocentes. Ya se sabe que ninguna guerra es buena, incluso para los soldados que deben luchar arriesgando sus vidas en conflictos en los cuales ellos no han decidido utilizar las armas en contra de otros.

Por eso: Año viejo, ya te vas, espero no vuelvas más, que las guerras que dejaste se puedan quedar atrás.

Año viejo, ya te vas, espero no vuelvas más; que las guerras que dejaste se puedan quedar atrás.

Año viejo, llévate los males y que en el nuevo año no mueran más niños en los hospitales.

El 2026 viene pronto; quiero que nazca el año nuevo con deseos, con sueños que puedan agarrar vuelo.

También te digo, año viejo, que no en todo nos fue mal: hubo mucho aprendizaje en el mundo digital.

En los DD. HH. hubo nuevas experiencias; se respondió velozmente ante múltiples urgencias.

Y le pido al Año Nuevo que cuide a los defensores, para que puedan actuar sin sufrir tantos rigores.

Surgieron más superhéroes, como los educadores, convertidos muchos de ellos en expertos salvadores.

Yo le pido al Año Nuevo que médicos y docentes puedan seguir trabajando, pero con salarios decentes.

Y le digo a los dos años —y esto es una gran verdad— que en Venezuela hay mucha solidaridad.

A los Reyes Magos pido de regalo mucha paz, que nos tengamos paciencia y mucha serenidad.

Yo te pido, Año Nuevo, lo deseo profundamente: que nos pongamos en serio a proteger el ambiente.

Agregue usted sus quejas y sus deseos.

También quiero, Año Nuevo, que ya sea una decisión: que se profundice el pacto por nuestra educación.

Que el 2026 sea mejor que el presente, que todos tengan trabajo y no mueran inocentes.

También quiero, Año Nuevo, que Dios oiga nuestro clamor: que los niños sean protegidos y tratados con amor.

También es un gran deseo que no falte educación para los niños y niñas, y también alimentación.

Que en el 2026 crezca esa Venezuela resiliente, solidaria; una Venezuela bella.

Para el 2026 pido al Niño, que es tan amable, que tengamos en las casas otra vez agua potable.

Quiero que el próximo año de verdad estén protegidas las mujeres, pues hay muchas que hasta han perdido la vida.

Pido para mi país que tengamos mucha paz; solo yo puedo hacer poco, pero con otros seguro que seré capaz.

Que en el 2026 Dios oiga este otro clamor: que a los venezolanos no nos falte el buen humor.

Que para el próximo año no nos falte cada día poder sembrar esperanza, mucha fe y mucha alegría.