¿Qué hacer con los hijos en vacaciones?

 

Ya agosto acabó, pero, les recuerdo que queda todo septiembre… Hay que seguir pensando. Les doy algunas ideas. Espero les sirvan.

No puede usted permitir que se pasen el día durmiendo o pegados de la tableta, juntando un video-juego con el otro, eso en caso de que tenga tableta y conexión a Internet.

Comencemos por reconocer los sentimientos que tenemos nosotros, los adultos: ¿estamos cansados?, ¿angustiados? Conversemos con alguien sobre cómo nos sentimos, eso nos ayudará a estar mejor lo que queda de vacaciones con los hijos en casa, sin tareas escolares pendientes. Les añado, para los más angustiados, que hay organizaciones que ofrecen consultas por teléfono  como, por ejemplo, la Federación de Psicólogos de Venezuela.

Recuperemos aprendizajes de este largo año de educación a distancia, de paso, me encantaría que los compartiera:  ¿qué aprendió sobre sus hijos?, ¿los conoce mejor ahora?, ¿cuál es más fácil de acompañar, cuál más difícil?, ¿qué le dio resultado y qué no? Pregúnteles:  ¿qué fue lo mejor de este año escolar y qué les gustó menos?, ¿qué esperan del nuevo año escolar?

Si tiene hijos que han salido del Preescolar o del primer grado ponga carteles en los diferentes objetos de la casa: mesa, silla, puerta, cocina, nevera… para que los chamos repasen los fonemas, ¡los sonidos, pues! Hay que contrarrestar el desaprendizaje.

Las vacaciones tienen otra rutina, diferente a la que existe en la escuela  y, si es consensuada, mejor.  Hay que repartir algunas tareas domésticas, es posible que lo vean como diversión:  “¿Quién quiere jugar a Master Chef y ser mi ayudante de cocina?”, por ejemplo. Y no se olvide de felicitar públicamente por hacer bien los oficios hogareños. Un mensaje en la nevera:   “Mi aplauso para fulano por lo bien que quedó el patio” o “20 ptos. para fulana por lo ordenada que quedó la habitación”.  Recuerde que el estímulo positivo es más útil que el negativo.

Ubique momentos para conversar:  recordar anécdotas de cuando eran pequeños (y si son graciosas mucho mejor).  Las tremenduras cuando se ven de lejos suelen dar risa y seguro que tienen muchas. Complete con jugar un rato “Cuéntame ese chiste”:  la risa es contagiosa y reduce el estrés. Añada algún ejercicio de risoterapia como ese de buscar una pareja, ponerse uno delante del otro y sonreír de manera forzada… Todos terminarán riéndose, aunque no se hagan cosquillas. Recuerde que se trata de reír, no de burlarse de nadie.

Los juegos de mesa pueden ayudar. Por ejemplo, “Monopolio” ayuda a reforzar las matemáticas.  Hay uno que conocí hace poco, se llama “Sabelotodo”:  son preguntas y respuestas como los concursos que se ven por televisión, con información de historia, geografía, arte…  ayudará a repasar contenidos sin que se den cuenta. He visto a niños y adolescentes jugar largo rato y se divierten mucho.

Igualmente, un poco de barajas puede resultar entretenido. Ya se sabe que no se deben hacer fiestas en la casa, sin embargo tal vez alguna vecina  o algún primo durante un fin de semana puede animar a los muchachos. Estoy segura que encontrará algún espacio bien ventilado para estas actividades.

Meta en su horario un poco de baile. No se espera que llegue a “gimnasia rítmica”, pero un poco de baile no les caerá mal ni a los chicos ni a los grandes. Y si a usted le toca hacer de payaso, será muy divertido para ello: ¡sus hijos verán a su mamá y su papá bailando rap en ritmo de bolero!

CECODAP ofreció un campamento on line, pero ya terminó las dos tandas. Lo que si mantiene es su consulta on line por teléfono y presencial si fuera necesario disponible los 365 días del año.

Los cuentos son de una gran ayuda:  puede poner a los mayores a leer a los más pequeños; puede pedir que les cambien el final o preguntar qué hubieran hecho si los protagonistas fueran ellos. También puede ponerlos a hacer teatro sobre lo leído… Unión Radio ofrece su espacio de cuentos en algunas de sus emisoras, como en las del Circuito Ondas, unos cuentos casi novelados, que son una maravilla. Los mismos fueron seleccionados por la gente experta del Banco del Libro, con voces excelentes y efectos especiales fuera de serie. Horarios variados, les señalo algunos:  de lunes a viernes a las 12.40pm;  los sábados a las 8:55 am;  a la 1.55 pm, a las 7.55 pm y los domingo los transmiten a la 1.55 pm y 6.55 pm.

Fe y Alegría mantendrá en sus emisoras el programa  “La Escuela en la radio”, para niños de Educación Inicial y Primaria, a las 9.00 am y Radio Tuber, una revista hecha por adolescentes y jóvenes para adolescentes y jóvenes en horario de 3pm, donde hay una mezcla interesante de contenidos del bachillerato con temas propios de la edad.

Es muy probable que tengan familiares fuera del país. Preparen algunos videos y los envían, que ensayen, que los mejoren… a los familiares les encantarán, y los “artistas” se sentirán orgullosos.

Para los más grandes, con todo esto que está pasando en Afganistán, hablen de esos temas con ellos. Conversen sobre Malala, la Premio Nobel de la Paz más joven de la historia, que fue atacada por un talibán porque ella estudiaba y defendía el derecho de las niñas a estudiar. No fue en Afganistán sino en su país, Paquistán.

No digo que todos los días haga todo esto, dependerá de su tiempo, de las edades de los hijos… Pero ponga a su cerebro creativo a funcionar. Respire profundo e invente.  ¡Suerte!