Aumenta la desprotección integral para niños y adolescentes

Hagamos las Paces-Novedades

“Vacunación cae 50% y pone en riesgo a los niños del país”. Esta advertencia, del Dr. Huníades Urbina, expresidente de la Academia Nacional de Medicina, y subrayada como titular en primera plana en el diario “La Prensa de Lara” (15/06/26), no puede pasar desapercibida por ningún venezolano, menos por quienes somos educadores que debemos estar pendientes de los derechos de esta población.

Siguiendo con la palabra del Dr. Urbina, esa baja cobertura, según la Organización Panamericana de la Salud, puede hacer reaparecer enfermedades que ya habían sido controladas, como la difteria o el sarampión, entre otras. También dijo que se ve con tristeza y preocupación que Venezuela ocupa los primeros lugares en baja cobertura vacunal y entre los 10 países de dosis cero, según el informe de la OPS del 2024. No se olvidó el Dr. Urbina de recordar que hay zonas más vulnerables donde la cobertura de vacunación no llega ni a un 25%, como sucede en el Delta Amacuro, la península de la Guajira, Amazonas… y nosotros añadimos a los pueblos mineros, los sectores rurales.

Según nuestras leyes, los derechos de los niños, niñas y adolescentes son prioridad absoluta (Art. 111 de la CRBV y Art. 7 de la LOPNNA) y eso, entre otras cosas, significa que, cuando se asignan presupuestos, los programas que atienden a esa población tienen prioridad sobre otras necesidades. Pensemos en educación, alimentación, salud de niños, niñas y adolescentes. Este principio de prioridad absoluta debemos tenerlo presente siempre, sin olvidemos que, según la LOPNNA, el Estado tiene “la obligación indeclinable de tomar las medidas administrativas, legislativas. Judiciales y de cualquier otra índole que sean necesarias y apropiadas para asegurar que todos los niños, niñas y adolescentes disfruten plena y efectivamente de sus derechos y garantías” (Art. 4).

Comenzamos mencionando la orfandad por la baja tasa de vacunación, pero pongamos el tema de alimentación, ¡porque eso también es un derecho humano para los NNA! Y que, al tener el país amplios sectores de la población en situación de pobreza general (78,44% según informe de HUM 2025, citado por el informe de PROVEA 2025) y 56,8% de pobreza extrema (según la misma fuente), pensemos en los niños. Agreguemos datos de Cáritas Venezuela, que en su monitoreo reportó 9,1% de desnutrición aguda y 30% de desnutrición crónica en comunidades vulnerables. Igualmente lo cita PROVEA en su informe 2025.

Imposible no recordar que tenemos una cantidad enorme de NNA fuera de las aulas. Al no tener cifras oficiales desde hace unos cuantos años, citamos a los gremios educativos como la FVM, que habla de 3 millones, y aunque fuera la cifra de un millón, son muchos niños y adolescentes que ni tienen presente ni tendrán futuro sin educación. No hemos sabido de campañas permanentes por la recuperación de estos chamos fuera de la escuela. Y sepan ustedes que, aun en escuelas de mala calidad, es preferible que asistan a ellas y no que estén fuera; al menos en el centro educativo se encuentran con compañeritos, conversan y juegan.

Una columna no da para toda la orfandad de esta población que necesita del Estado y de toda la sociedad, pero tengamos presentes dos datos más. El incremento de la violencia intrafamiliar, según el Observatorio Venezolano de la Violencia, entre otras causas, por el aumento de la angustia de los padres y la mala administración de esta. El incremento de la afectación de la salud mental de esta población. CECODAP, organización que lleva décadas haciendo seguimiento a este aspecto, ha alertado sobre ello.

Finalmente, el tema de los “apagones”, que afecta a la mayoría de los venezolanos (hay zonas de Caracas que la siguen privilegiando) y que afecta muchísimo a los niños, en especial si suceden en las noches. No se trata solo de bombillos apagados, se trata de zancudos, de calor, de no poder descansar y al día siguiente ir a la escuela. Hay pequeños que se quedan dormidos encima de los pupitres.

Añada usted la dosis de orfandad que esté viendo; párese en una esquina y diga cuántos chamos menores de edad observa pidiendo, ofreciendo sus manos para limpiar los vidrios de los carros…

Afortunadamente, existen maestros que perseveran, a pesar de los bajísimos salarios, y siguen atendiendo alumnos; afortunadamente, existen organizaciones como esas que están en coalición CON LA Red de Defensa de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (REDHNNA) que están siempre alertando, defendiendo, proponiendo soluciones. Hay que mirar con los dos ojos: el que ve los dramas y el que ve las lucecitas. Seguro que usted puede ayudar a prender una lucecita a favor de los chamos en orfandad.

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