Desaprender la guerra

Uno se siente como en guerra desde hace tiempo, y en las últimas semanas, más. Si queremos la paz, tenemos que “desaprender la guerra”, de otra manera se devaluará también la esperanza.
Tomo prestado parte de la letra de la canción “Desaprender la guerra”, de Luis Guitarra, compositor español. . Las guerras no nacen sólo cuando se declaran, se van incubando con gestos, acciones, discursos, luego se expresan abiertamente con armas, ¡y digan ustedes si en este país no estamos viendo armas por todos lados! ¡Hasta tanques en las avenidas! Hay armas en las escuelas, en las cárceles; “en la callen mandan los armados”, me dijo la señora Elsy… hay mucha guerra regada, mucha descalificación que humilla, mucho twitter ofensivo, muchos decibeles ante los micrófonos… Todo eso hay que desaprenderlo.

Con Armas no hay Paraiso

La palabra “paraíso” siempre se asocia a algo bueno: un lugar que da felicidad, tranquilidad; a veces se asocia a la naturaleza, generosa y hermosa. Por mucha punta que saquemos a lo que vemos y oímos, no es un paraíso nuestro país con esta violencia creciente y de todo tipo, incrementada de manera evidente estas últimas semanas.

Por Web, hace

La responsabilidad de los pacíficos

Está costando esta semana escribir con serenidad. Además de los problemas agobiantes -la inflación y la persecución del papel y de productos básicos- se añade la violencia con datos que golpean duro, como el asesinato de los dos salesianos en Valencia o la de madres buscando hijos acusados de protestar o las tanquetas en Alta Vista, Puerto Ordaz, desalojando estudiantes en la madrugada…
Luisa Pernalete 16/02/14

Perdón a los jóvenes héroes de hoy

“Hay que ser un héroe hoy para terminar el bachillerato. Llegar a las 6, 7 de la noche, atravesar la comunidad llena de peligros… Eso día tras día. ¡Yo los admiro!” Y yo también. La expresión de la señora Blasina, catequista de la Parroquia San Martín de Porres, San Félix, y entrevistada para la investigación Ciudades Seguras e Inclusivas (LACSO), la recupero para esta columna con motivo del Día de la Juventud ¡Son verdaderos héroes! Aunque nadie los vaya a condecorar.